Vida tus espinas
Habla de las relaciones humanas y sus efectos en la personalidad, Es el intento de explicar el cómo aplicamos defensas inconscientes al iniciar una relación con otras personas. Aquí la metáfora se establece a través de los cactos, que con sus espinas se cuidan de los depredadores. La obra escenifica cómo nos cuidamos por el miedo de espinarnos al entregarnos por completo a otra persona. Sin embargo, la vida nos exige relacionarnos con todo tipo de individuos y no podemos defendernos continuamente. Las experiencias negativas nos asaltan en el momento menos pensado, nos encontramos en relaciones dolorosas, con los sentimientos en un estado de vulnerabilidad sorprendente. Paradójicamente estas relaciones son las más trascendentes. Probablemente son las que más duelen en la vida, pero las que más enseñan. Dejan tras de sí cicatrices profundas, que solo el tiempo hace aceptar. Pero su presencia nos enseña y recuerda lo que somos.
Como mujer reflexiono el proceso del conocimiento interior. En ocasiones represento a la mujer con la imagen de una manzana con la cual propongo cuestionar toda imagen rígida y estereotipada de la mujer perfecta. pulcra y dadora de vida. Mi intención es transgredirla con la aceptación de que también somos una suma de experiencias complejas, las cuales, lejos de las convencionales, también nos marcan como ser femenino. Y es que, sin el conocimiento de las espinas que encontramos en nuestro camino y sus efectos, no podríamos conocer el verdadero color de la sangre, del porqué de mi vida, la plena consciencia de dar vida, y el porqué y por quien vivir.